Revelacion 97.9 FM

Radio On line Revelacion 97.9 FM Emisoras De Venezuela, Escuchar En Vivo online, La calidad y La Emisión Continua.

Añadir a su sitio.

Y yo soy el ángel de la muerte. Diseminando sus frías y duras palabras sobre un alma por vez. ¿Qué? No teman. Sus muertes, sus muertes, tendrán un lugar en la historia. Sí. Su dolor y sufrimiento, y sacrificio, les concederá inmortalidad a mi lado, como una pequeña parte de mi legado de horror. Mi legado. El legado de horror de Balthazar Kane. No. No voy a ser parte de tu legado. Y si no me dejas salir ya mismo, voy a destriparte como a un pescado. ¡Eso es, chico! ¡Destrípame como a un pescado! Hay que seguir con el espectáculo, y entreteniendo a la gente, hasta el final. ¿Verdad? No decepcionarían a sus fanáticos del horror. ¿O sí? Destriparme como a un pescado ‘Y por sus talones, amarrados como perros’. ‘Deben, por hambre, espadas y fuego, humillarse por empleo’. Pero perdón, gente por todo. Llora ‘¡Devastación!’, y libera a los perros de la guerra. ¿Qué es eso? ¿Qué es eso? Corre, Tracy. ¡Corre, Tracy! ¡Corre! ¡Muy bien! La hora de jugar, ha terminado. Y entonces, quedaron dos. ¿Dónde están, mis cerditos? ¿Dónde podrían estar? Esos s locos siguen aquí dentro. ¡Tracy, espera! Fe, fi, fo, fum. Huelo la sangre de mis cerditos mientras corren. Oye. Soy yo, soy yo, soy yo, soy yo. Está bien. Necesitamos dividirnos. ¿Estás loco? Es la única forma. Es muy amable de ustedes dos, en invitarme a jugar a la escondida. No Scott, no podemos. Somos dos, y él uno. Hay otros locos, pero si escapamos de él, nos encargamos de los otros después. Confía en mi. ¡Oh, Dios mío! Y entonces quedó una. Tracy, querida. ¿Sabías que la cabeza humana pesa ocho libras? ¡Destrócenlo, chicos! ¡No! ¡Nooo! Tracy, querida. ¿Adónde vas? Eres mi último cerdito. Abran la puerta. Abran la maldita puerta. ¡Maldita sea! Ahí está ella. Mi última chica. Un tabú tan perfecto, para un final. Tú, mi dulzura, debes sentirte muy, muy, honrada. ¿Qué demonios quieres de mi? ‘¿Qué demonios quieres de mi?’. No no no no no, no, no, no. Ya hicimos esa parte del espectáculo, querida. Este es el cuarto acto, ese era el segundo acto. Déjame refrescar tu memoria. Estuve interpretando el monólogo del monstruo, quien ama lo macabro. ¿Sí? Siendo muy cortés, y muy cortesmente respondía a todas sus preguntas, y les daba pistas. Y permitiéndoles correr por toda mi casa, jugando a las escondidas, lo que suelo disfrutar. Pero ahora, solo queda un cerdito. Y eres tú. Y aquí es cuando llegamos, a la parte favorita del espectáculo. El hueso, la sangre, ¡el cartílago!, y la carne. ¡Muy bien! Hagamos esto interesante. ¿Podemos? ¡Añadamos unas estacas, a nuestro último enfrentamiento mortal! ¡Abran la puerta! ¿Oíste el dicho, que la vida es dolor. ¿Verdad? Bueno, este es un jueguito que me gusta llamar, dolor por vida. ¿Cómo se juega a ese juego, Johnny? Déjame decirte ya mismo cómo jugar a ese juego. Muy bien, chica final. Vamos, baja. ¡Eres la próxima en responder, en ‘Dolor, por tu vida’! En este cofre. ¿Qué tenemos? Tenemos quí, a un lado, un botoncito mágico. ¿Y qué hace ese botón? Bueno, déjenme decirle amigos, lo que hace el botón mágico. Tiene la llave a todos los sueños, deseos y esperanzas de la última chica.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *