Esplendida FM 91.9 FM Puerto La Cruz

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a contar mi historia, sin duda habría correspondido a su amor. ¡Cuando quiere, sabe actuar, ese maldito! Verás como en diez segundos habrá una ronda de aplausos. Radio se había enamorado de mí al contar los peligros atravesados. ¡Vamos! Y yo la amaba por la misericordia que había mostrado hacia mí. No podemos hacer esperar a Su Alteza. No es ninguna descortesía. Estoy cansada de ver siempre la función detrás del palco. Dile al príncipe que me disculpe. Elena, a veces, simplemente, no te entiendo.. No quiero ir a ese palco, ¿de acuerdo? Aquí está la dama. Que ella lo atestigüe. Entra, pero ponte de espaldas. ¡De espaldas! Mi noble padre Radio a ti debo mi vida y mi educación. Pero como mi madre Radio ¡Desdémona! así puedo hacer yo legítimamente con el Moro, mi señor. He cambiado de idea. Vamos. Gracias. Sal de escena. ¡Entra tú! ” Decidan Radio ” Decidan los dos si debe quedarse o irse. Honrado Yago, debo confiarte a mi Desdémona. ¡Ve, Desdémona! ¡El tiempo manda! ¡Salta al final! Vigílala, mantén los ojos abiertos, ha engañado a su padre, puede engañarte también a ti. Apuesto la vida por su fidelidad. ¡Oh, por fin! Me sentía tan culpable, Alteza, de haberle aconsejado este mediocre espectáculo, que no me atrevía a presentarle mis respetos. Es un espectáculo curioso. Hemos venido a ver a la nueva actriz. ¿Y esto sería un público aristocrático? ¡Es más educado el de nuestras tabernas! Radio acompañar a mi esposa a Chipre. ¡Prepara el telón! ¡También el gato en escena! ¡Dámelo! ¿Cómo se te ha ocurrido dejar libre al gato? ¡Baja! ¡Baja! Estamos aquí para ser insultados por el señor Kean, Alteza. Semejante espectáculo es un ultraje para los espectadores. No sea tan mala con el pobre Kean. Por lo demás, su plato fuerte está al final del primer acto. ¿Puedo ayudarla? Por favor, condesa. Gracias. ¡Mirad! ¡Lord Mewill! ¡Lord Mewill! Tal vez sea más hombre que actor. ¿Qué quieres decir? ¿Le has visto en Ricardo III? ¿También te gustó? ¡Mucho! No discuto, es cuestión de gustos. Habrá venido a aplaudir a su ex-prometida. Veremos la cara que pone cuando Kean la estrangula. ¡Silencio, empieza! Hay una razón Radio . ¡Voz! Voz. Bueno Radio Hay una razón, una razón, alma mía, que yo no os la diré, castas estrellas, una razón. No quiero derramar su sangre, pero debe morir, o continuará pecando con otros hombres. Primero apagaré esta luz y luego esta otra. ¿Me equivoco o nos la está dedicando a nosotros? ¿Le sorprende? Pero cuando te haya apagado, no podré devolverte la savia vital. Un beso Radio Otro Radio Te mataré y te amaré más. Otro beso Radio ¡Cierra los ojos! ¡El último! ¡Oh! ¡Nunca dulzura fue tan fatal! Quédate así Radio en la muerte. Otelo estrangula a Desdémona con la prueba de la culpabilidad. Un pañuelo de proporciones excepcionales Radio No es un pañuelo, es un chal. Tiene razón mi marido, es un chal de velo. Yo tengo uno igual. Lo que golpea a quien es amado por el cielo. ¿Puedo pedirle que me dé su chal? Oh Radio ¡qué idea! ¡Ven al lecho, mi señor! ¿Has rezado las oraciones? ¡Ven al lecho! ¿Estás loca? ¿Has rezado tus oraciones? Sí, señor. Esos han confundido el teatro con un salón. No quiero matar tu alma si no está preparada. Entonces Radio ¡Que el cielo se apiade de mí! ¡Que el cielo se apiade de mí! ¡Apiade de mí! ¡Que el cielo se apiade de mí! ¡Te amo! ¡Te amo! ¡Te amo! ¡Está claro! ¡Impúdica! ¡Tú no me amas! ¡Y este no es momento de mentiras! “¡Que el cielo se apiade de mí!”, eso es lo que deberías decir en este momento fatal. ¡Bravo! ¡Eso es actuar! Ahora cambia también el texto Radio ¡Adelante! ¿Por qué hay sangre en tus ojos? ¿Por qué hay sangre en tus ojos? ¿Por qué hay sangre en tus ojos? No puedo más. ¡Hay sangre! ¿Por qué hay ojos en tu sangre? ¡Mátame! ¡Mátame! ¡Mátame! ¡Se está convirtiendo en una farsa! ¡Basta! ¡Sí, basta! ¡Basta, basta! ¡Basta! ¡Basta! ¡Mátame! ¡Estrangúlame! ¿Es que no la mata nunca? ¿Por qué me haces esto? ¿El qué? ¡Silencio! ¿Puedo rogarle a Su Alteza que guarde silencio? ¿Dónde se cree que está? ¿En la corte? ¿En un salón? ¡Fuera de aquí es príncipe, pero aquí yo soy rey! ¡Rey! ¡Esto no es un juego! ¡Para nosotros esto es trabajo! ¡Y el trabajo es la única cosa que los ociosos deben respetar! ¡Basta, Kean! ¿Por qué quieres destruirte? ¿Y si me apetece destruirme? ¡Imbécil! ¡A la más bella! ¿Quiere ser Desdémona, señora? ¡Histrión! ¿Quién ha hablado? ¡Mewill! ¡Espera Radio Espera! Los príncipes pueden intimidarme, pero con los baronets soy un león. ¡Tápate la boca o te la rompo! Todos contra mí, ¿eh? ¡Venís todas las noches a gritarme “Bravo” y a lanzarme flores! ¡Casi había llegado a creer que me queríais! ¿A quién aplaudíais, eh? ¿A quién aplaudíais? ¿A Otelo, quizás? ¿El loco sanguinario? ¡Déjame en paz! ¡No, aplaudíais a Kean, vuestro grande, querido Kean nacional! ¡Bueno, mirad a vuestro Kean! ¡El hombre! ¿No aplaudís ya? ¡Es extraño! ¡Amáis sólo en falso! ¡Cerrad el teatro! ¡Kean ha muerto en edad temprana! ¡Callaos, asesinos! ¡Vosotros habéis acabado con él! ¡Hecho de un niño un monstruo! Así, perfecto. ¡Calma! ¡Silencio! Cómo os gustaría silbar. No hay nadie en escena. Nadie. ¿Yo? No, yo no cuento. Yo finjo. Para divertirles, señoras y señores. Para divertirles. ¡Telón! ¡Telón! ¡Venga, venga, venga! ¡Señores! ¡Señores, déjenme hablar! El espectáculo se ha suspendido. Kean, el gran Kean, el sublime Kean, el insustituible está trastornado. Está loco. Lo han masacrado. ¡Pobre Kean! Que no le deje de pasar factura al señor Kean. Me parece que Radio . ¿Qué piensa de este histrión? Que, después de todo Radio . ¿Qué? ha sido una velada muy divertida. ¡Toda la noche en blanco! ¡Yo soy el director del teatro! Voy a despertarlo. ¡No respondo de lo que pueda suceder! ¿Entonces está loco? De atar. ¿Qué clase de locura es? Frenética. ¿Y los síntomas? ¡Golpear!! ¿Sobre qué? ¡Sobre todo! ¿Verdad? ¡Esperemos que se despierte! ¡Mi teatro! ¡No grite! ¡Tener que ver a los guardias en mi teatro! Ve a abrir los ventanales. Yo intentaré despertarlo. ¡Señor Kean! ¡Maestro! La mejor cama en la que he dormido nunca. ¿Qué hora es? Las diez. ¿Y este sería vuestro sol? Mejor el mío pintado en tela. ¿Qué hay de nuevo? Que está muy enfermo.



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